Que no me toquen...
apenas soy un niño...
por favor no me violes...
no mates mi inocencia por tus caprichos...
acaso no eres un mensajero de Dios...
por favor no lo hagas...
no abuses de mi silencio porque es mi impedimento...
no me hieras...
no me toques...
no me grites...
como me dices que a nadie le importa que tú violes a un sordo-mudo...
porque te ríes...
porque me golpeas...
¿no te he suficiente con satisfacer tus pecados en mi cuerpo?
¿No es suficiente violarme en nombre de Dios?
Las palabras no me salen...
me ahogo en mis lágrimas...
en mi propia sangre...
esa que se desborda por las heridas que me has causado...
esa sangre que brota de mi inocencia...
de mis partecitas privadas que has tocado...
este cuerpo de un niño heredero del reino de Dios...

Y de esa manera aquel sacerdote me violo...
matando así toda mí fe...
toda esperanza de justicia que habitada en mí...
mato mi inocencia y mi pureza....
y yo aquí sangrante...
¿me pregunto porque?
¿Porque ese sacerdote amado por todos y odiado por mi lo tuvo que hacer?
¿Porque Dios que todo lo ve dejo que abusaran sexualmente de mi en su propia casa?

Y Dios al escuchar mi pensamiento se cubrió los ojos para no verme llorar...
para no verme sufrir...para no ver como soy violado...

© Oswar Nieves - www.oswarnieves.com