72 días y 72 noches, días que se convierten en noches y noches que se transforman en nada. Minutos hechos horas y horas hechas eternidad. Así transcurre otro día y agoniza la espera, mi mente consigue refugio en la melancolía y mi corazón repite tu nombre.

72 días y 72 noches, buscando tu sombra y jugando con tu recuerdo, besando el espacio vacío como dice aquella canción. Te abrazo, te siento, te hago el amor y luego despierto con mi cama vacía y la esencia de tu cuerpo impregnada en mí luchando por sobrevivir.

72 días y 72 noches, un conteo regresivo que acecina mis días y la inseguridad de estar seguro lacera el te amo. Una palabra tuya incompleta, una anécdota, una historia, otra excusa, el te creo por fe, el no te oigo bien y la verdad que parece mentira.

72 días y 72 noches, yo aquí encerrado entre recuerdos, tus fotos que no me dicen nada, las botas que tanto odie ahora son mis mi inspiración, tu poesía, tu ausencia, un par de libros que todavía no entiendo, aquel pantalón que no me sirve y el nos vemos luego encerrado en una espera cortamente eterna.

72 días y 72 noches, acechado por la tentación, me ciento como el hijo de dios en el desierto, con la única diferencia que mi salvación eres tu. Aquí encerrado en un yo sin ti y un tu sin mi. Aquí con la soledad de amiga y única compañera.

72 días y 72 noches, tres lunas llenas, un par de coyotes acechándote y el beso que se pierde en la distancia. Un te amo entre cortado, una llamada intervenida y mi grito de”te amo” por si acaso me puedes oír. Algunos momentos tristes y aquel abrazo que la distancia me niega.

72 días y 72 noches, que son simples números o una espera, será una recompensa y un”me caso”. Un te amo acompañado de un estoy aquí. Un te extraño y no te veo. Un mar, un océano, varios estados y las ganas de verte pronto.

72 días y 72 noches, 2 mese y 12 días, 10 semanas, 1,728 horas, 103,680 minutos, 6,220,800 segundos, una eternidad sin ti, una mente revuelta con un corazón un poco encojonado, un no me falta casi y falta todo. Infinitos de besos y abrazos y muchas veces haciendo el amor.

© Oswar Nieves