Anónimamente escribo esta carta con el alma en mis brazos, dolor en mi pecho y lagrimas en el corazón. Cierro los ojos pensando que todo estará bien. Anónimamente mi alma grita "donde esta mi hijo" Anónimamente me encierro en el cuarto, me encierro en mi mundo. Miro la cama que lleva su huella y veo el reflejo de mi hijo salir. Anónimamente toco su ropa, respire su aire, siento su dolor. Anónimamente me dice la enfermera con sonrisa marcada de esperanza "Todo estará bien". Anónimamente se oye una voz en eco que retumba en mi pecho "código tres en sala de operaciones" Anónimamente me desplomo al suelo y mi vida se acaba. Me tiemblan los brazos, el corazón se me quiere salir, me falta el aire y mi sangre se detiene. Anónimamente me vienen recuerdos del fruto de mi vientre, sus primeros pasos, la primera vez que lo vi borracho y todas las veces que sentí sus lagrimar correr por mi hombro. Anónimamente cojo fuerzas, me levanto, respiro profundo y me aferro a Dios. Siento su pulso y su respirar rosa mi rostro. Anónimamente me seco las lágrimas, me recojo el pelo y empiezo a llorar. Paso mi mano lentamente en el espacio vació que dejo su olor, beso su recuerdo y abrazo su imagen borrosa. Anónimamente sufro en silencio, me acosija lo incierto y me mata el tiempo. Anónimamente me arrepiento de lo que hice y lo que deje de hacer. Anónimamente se oye una voz que pregunta ¿por que llora señora? Anónimamente le digo en dolor: lloro por no saber lo que puede ser, lloro por no sentir lo que sentí hasta antes de el nacer, lloro por ti y por mi hijo, lloro por los hijos que el a de tener y lloro por los hijos de sus hijos. Lloro por que tengo que esperar y no estoy a su lado, lloro por que lo he dejado solo, lloro por que puedo llorar. Anónimamente la voz ahora también empieza a llorar. Anónimamente se detiene el tiempo, se hace eterno y mi cuerpo no aguanta más. Anónimamente el reloj no corre y ahora mi latir es el que marca cada segundo de angustia y mis uñas no dan para mas. Anónimamente pasan una camilla con un cuerpo todo cubierto. Se oyen gritos de una madre que como yo la mata el dolor. Anónimamente me pongo en su lugar y vuelvo a caer, pero siento una fuerza que me sostiene del brazo y me dice que todo estará bien. Anónimamente miro quien pero es solo mi imaginación llamando a Dios Anónimamente le rezo y le pido un solo instante en el cual yo pueda a mi hijo. Le pido un solo segundo para expresarle cuanto lo amo. Anónimamente le pido que me lleve a mi y a el lo deje vivir, veo una luz. Anónimamente una voz dulce me dice al oído "MADRE LLEGUE" Anónimamente le doy gracias a Dios y a ti por sentir lo que yo he sentido, por sentir lo que siente una madre.
© Oswar Nieves
